Así definimos el día domingo. Atlético sufrió una goleada por parte de ASAC y la visita consiguió la final del año. Sin lugar a más el campeón se conocerá en 15 días.
En el partido de ida Atlético había conseguido un gol de ventaja y respiraba tranquilo. Con la confianza que hay tenerse en sí mismo pero con la mesura de saber que el rival ya no tenía más nada que perder, que vendría a matar o morir.
El equipo venía de jugar el mejor partido del año. Inteligente, estratégico, pensado y aprovechado. Pero las malas tardes existen y no hay nada que hacerle, terminados cayendo en la clásica frase de que "el fútbol es así". A veces no hay demasiada lógica, es en vano buscarla.
El domingo los hinchas del Verde se levantaban todos tempranos porque era imposible dormir con la ansiedad, las ganas de ver ese partido tan esperado.
Cerca de 1.500 personas se llegaron para presenciar el encuentro que podría consagrar campeón a Atlético o darle una chance más, la más importante a ASAC.
Ambas parcialidades se encargaron de que el marco fuera bellísimo, para recordar. Humo, bombas, cánticos, papelitos, banderas, globos; todo lo necesario, lo que no debe faltar en una final de esta clase.
Pero no era una buena tarde para el Verde. Los visitantes se pudieron en ventaja -logrando el empate en el resultado global- cuando el reloj aún no marcaba los 5 minutos de juego. Un cachetazo del que Atlético intentó recuperarse pero no pudo. Las pocas chances que tuvo fueron arruinadas, impedidas por el arquero picante.
Sobre llovido, mojado. El gran jugador juvenil que se ganó un lugar indiscutido entre los once Rodrigo Paillalef se va expulsado por un altercado con un jugador visitante. Ambos vieron la roja y debieron irse a los vestuarios.
El Verde sabía que no estaba todo perdido y luchaba pero recibió dos golpes más antes del final del primer tiempo. ASAC se ponía 0-3, dos goles arriba en el global.
Sin embargo restaban 45 minutos y si el rival había podido hacer tres, las chances de que el equipo lograra empatar no eran tan remotas. Sobre todo teniendo en cuenta los partidos claves que el Verde ganó sobre la hora y dando vueltas resultados adversos.
Pero todo siguió igual. Atlético recibió uno más en la segunda mitad y podía haber sufrido consecuencias peores cuando todo el equipo se encontraba atacando y ASAC aprovechaba muy bien las contras.
La gente no condenó al equipo por este partido. Como mencionamos al comienzo, venían de jugar su mejor partido en el año y tuvieron una muy mala tarde que los hizo jugar el peor. Jugadores que tenían un rendimiento óptimo pusieron todo pero se veía que las cosas no salían.
Hay que felicitar a ASAC porque jugó al fútbol y logró lo que vino a buscar sin las artimañas que suelen verse en estos casos. El equipo ganaba 4 a 0 y quería seguir metiendo goles, no buscaba parar el encuentro y que todo termine en ese momento.
Por lo demás, darle ánimo desde aquí al plantel. Renovar energías y ganas para aprovechar la última oportunidad del año.
El próximo domingo 23 se disputara el encuentro de ida en Arroyo Seco.
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